Vituperados y Perseguidos

Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 1 Pedro 4:14

He visto cómo algunos hermanos, en ocasiones manifiestan que sufren vituperios por el Señor y hasta que son perseguidos, llegando a esta conclusión sin ponderar las calificaciones que se le hacen, sin establecer su certeza o no.

La Palabra de DIOS, sin embargo, establece que son bienaventurados aquellos que son vituperados, que se digan cosas de ellos, pero mintiendo.  No se concibe que un hijo de Dios dé motivos justificados para la crítica.

Si somos vituperados por Cristo, nos constituimos en bienaventurados.

Ello nos permite reflexionar en dos sentidos.  El primero, basado en el hecho de que seamos blancos de las calificaciones negativas de parte del mundo, hecho que no podemos evadir debido a que Cristo nos dejó en el mundo con la condición de guardarnos del mal.  Y en segundo lugar que todo lo que se pronuncie en  contra nuestra, sea falso, que no corresponda a la  verdad, que sea infundado y sin el menor indicio de violación de la ética cristiana.

Vivir en el mundo, implica para el cristiano, una vida dedicada a Dios y en plena obediencia de sus preceptos, establecidos en la Palabra de Dios, para que no quede brecha alguna que dé lugar a estos ataques, a veces, muy despiadados, del enemigo de la justicia, a través de sus instrumentos terrenales, hombres y mujeres que le sirven.

Tomemos en cuenta que la fuerza para enfrentar todos estos posibles ataques, proviene del Espíritu Santo, el Consolador prometido por Jesús antes de ir al padre.

 

Pedro Castillo Juan colaborador de RTM República Dominicana